sábado, 18 de octubre de 2008

RETENGAMOS EL REINO INCONMOVIBLE

Estamos viviendo horas de tensión y angustia en todo el mundo. Todo se ha acelerado y ya no hablamos de años, ni de meses ni de semanas, ni de días. Hablamos de horas. Todo puede cambiar en pocas horas para bien o para mal.¡Cuánto bien nos hace seguir confiando en la Santa Palabra de Dios!Veamos lo que nos dice:Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor (Hebreos 12:25-29).Todo lo movible se tambaleaEstá muy claro que el mundo se va a tambalear y todos sus reinos van a caer y sólo el reino de Dios permanecerá. A través de la historia de la humanidad ningún imperio permaneció para siempre. Fueron pasajeros. El único que permanece estable, a pesar de los ataques, es el reino de Dios. Los que seguimos a Cristo somos parte de ese reino inconmovible y resistiremos la sacudida, el zarandeo y el ardor del fuego. Cuando nos sentimos inseguros con relación al futuro, podemos hallar confianza en estos versículos. Sin que importe lo que suceda aquí, nuestro futuro está edificado sobre un fundamento sólido que no puede ser destruido. Nuestra casa está edificada sobre la roca, no sobre la arena.Jesús nos avisóLa zozobra que vive el mundo está descripta por Jesús en San Mateo 24:3-14: Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.¿Cuál debe ser nuestra actitud ante los acontecimientos mundiales que traen temor y confusión?Hay una sola cosa salvable1- No nos turbemos. Oremos, leamos su Palabra, confiemos en el Señor.2- Cristo dijo que esto es necesario antes del fin. Tal vez esto lleve a muchos a buscar a Dios.3- Esto será principio de dolores. Algunos sufrirán. Estemos preparados sin temores.4- Cuidemos nuestros pies del tropiezo. Midamos nuestras palabras. Cuidemos nuestras acciones. Veamos dónde podemos ir y dónde no.5- Tengamos discernimiento para descubrir a los falsos profetas. No para condenar, sino para cuidarnos y alertar a nuestros hermanos.6- Multipliquemos el amor, bien escaso en los últimos tiempos. Sigamos haciendo obras de misericordia. Ayudemos a los necesitados. Brindemos amor a los niños y los ancianos. No desechemos a los marginados.7- Perseveremos hasta el fin. Seamos fieles.8- Reteniendo el Reino inconmovible, prediquemos el Evangelio por todos lados.Es un buen momento para recordar a quienes nos escuchen que hay una sola cosa salvable. Es nuestro espíritu, nuestro ser interior. Todo lo demás es insalvable. Se quedará acá en esta tierra. San Lucas 12:16-21 dice: También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.9- Esperemos confiados y agradecidos la segunda venida del Señor.Esperemos con gozo y fe la segunda venida del Señor2 Timoteo 4:8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.Dios los bendiga
Pr. Hugo Baravalle
Presidente de ACIERA-